Principales creencias que todo emprendedor debe eliminar

  1. LA CREENCIA DE LA SUERTE

La suerte es una palabra que circula por todo el mundo, es un dilema que suele implementarse en cualquier comunicación, entre amigos, parientes, incluso la he encontrado en algunos libros.

Yo busqué en el diccionario la palabra suerte y literalmente dice que es un encadenamiento de sucesos que es considerado como fortuito. En el mundo actual, hay muchos que creen en esta palabra y muchos no.

Yo era de las muchas personas que por mucho tiempo creí en la suerte y quiero contarte un poco de mi experiencia. Cuando esta palabra estaba enraizada en mi interior, dejaba muchas cosas al azar y cuando le dejas el destino a la suerte, nacen pensamientos como: “ojalá que el mercado cambie”, “ojalá que las tendencias y modas estén a mi favor”, o frases como “es que aquel es diferente”, “es que él tiene más dinero que yo”, “él tiene más oportunidades”, o en el mejor de los casos dice: “tienen suerte los que no se bañan”. 

Todo lo que hacía o dejaba de hacer se lo dejaba a la suerte: Si mis resultados eran pobres, decía que tenía mala suerte, si los resultados eran favorables, decía que era buena suerte.

Con el tiempo fui comprendiendo que dejar a que la suerte se encargara de mi vida, era una tontería, es como dejar los problemas al tiempo a que se resuelvan por sí solos.

Imagínate que un atleta decidiera ir a las olimpiadas sin preparación, sin conocimiento, sin disciplina y perseverancia. ¿Qué crees que pasaría, si esta persona dijera? “ojalá que gane”.

En la vida he aprendido que todo lo que hagas o dejes de hacer, tiene un resultado, satisfactorios o no satisfactorios, siempre los tendrás. No cabe duda que hay cosas que suceden por casualidad, pero te cuento, se dan en una mínima proporción, en su mayoría las cosas suceden más por lo que haces y por las decisiones que a diario tomas.

Entonces yo quiero que, de aquí en adelante, empieces a reprogramar tu mente y pienses de manera diferente. Las personas exitosas como tú, no dejan que las cosas se den por casualidad, sino que se preparan, se educan y se forman con los mejores entrenadores. Las personas como tú, hacen que las cosas sucedan y no reaccionan ante circunstancias desfavorables.

  1. LA AMBICIÓN

No sé si a ti te pasó, pero yo fui presa de esta palabra desde niño. Frecuentemente escuchaba hablar a mis parientes “la ambición es mala” en la escuela lo mismo, incluso en la religión. Fue una palabra que se implantó en mi mente y fui creciendo con ella a tal punto que dicha palabra paralizó mi vida por mucho tiempo.

Quiero comentarte que, las palabras que pones en tu mente pueden jugar a tu favor o pueden jugar en contra. La persona que dice: “la ambición es mala” es una creencia que, para él o ella, es verdadera. la persona que dice: “La ambición es buena”. De igual forma es un pensamiento verdadero. Ambas personas están en lo correcto.

Entonces te preguntarás ¿Cuál es la diferencia?

La persona que dice que la ambición es mala, limita el crecimiento y desarrollo, limita ver el futuro, no hace mucho por salir de la zona de confort. Yo entendí que, si no hay ambición, no hay planes, no hay prosperidad, el que no ambiciona ser feliz, no será, el que no ambiciona ser líder, emprendedor o empresario, pues no lo será. 

Muchas personas ven la ambición como algo malo, como un pecado. Si tú le preguntas a una persona si la ambición es mala, probablemente, te responderá que sí, entonces estas personas, optan por seguir confiando en sus creencias, optan por no hacer mucho por la vida.

Por otro lado, las personas que dicen que la ambición es buena, también es una creencia verdadera con la diferencia que tienen una enorme ventaja. La palabra “ambición”, representa un llamado a la acción, energía, fuerza de voluntad. En muchos países desarrollados como Estados Unidos, Japón, China, la ambición la ven como una virtud. En algunos países subdesarrollados es considerada como un defecto. 

Así es que una cualidad de todo emprendedor, es que… debe ser ambicioso, un deseo intenso de éxito y logro de triunfar, deseo natural de mejorar su bienestar familiar y material. 

  1. SE NECESITA MUCHO DINERO PARA EMPRENDER

Ante esta creencia, la verdad, es que depende. El error que cometen muchas personas es empezar con negocios donde se necesita mucho capital, en donde se tiene la creencia de que, al invertir más, obtienen más ganancias, más clientes, etc. la verdad es que hay ventajas y desventajas según se muestra en la siguiente imagen.

Con esta información, ya podrás definir qué es lo que mejor te conviene. Si me preguntaras a mí qué decisión debería tomar, yo te diría que te inclinaras por empezar en pequeño y conforme conozcas más a tu público objetivo, conforme el negocio vaya creciendo, inyectarle más capital.  Con esto no estoy diciendo que debes pensar en pequeño, al contrario, debes plantear una visión suficientemente potente, pero debes trabajarla gradualmente y activamente. 

Habrá otros que se preguntarán, para ello existen los estudios de mercado, estudio financiero, etc. En cierta medida, te ayuda, pero recuerda que las personas a veces no son conscientes de lo que te dicen. Es decir que, hacen lo contrario de lo que te comunican. 

Para tener mejor certabilidad en iniciar un negocio y cometer errores garrafales, te invito a que descargues gratis “Empieza a emprender desde cero”, este tutorial te ayudará a esclarecer tus ideas y empieces paso a paso a construir tu proyecto.

  1. YA NO HAY NADA QUE INVENTAR, HAY MUCHA COMPETENCIA

Esta frase la he venido escuchando desde hace mucho tiempo y la continúo escuchando. Muchos dicen, “hay mucha competencia”, “lo que yo quiero poner, ya está en el mercado”, “ya todo está inventado”, “no es buen momento para emprender”.

No sé si te has dado cuenta, pero siempre aparecen ideas nuevas en el mercado, curiosidades que llaman la atención, proyectos innovadores, etc. Esta es una clara evidencia de que espacio para ti en el mercado siempre hay. Es cierto que también hay ideas que salen al mercado y luego desaparecen, ideas que fracasaron o no salieron a flote. Esto dependerá de la sagacidad que tengas como emprendedor.

Pero bajo cualquier situación, la clave está en definir bien un nicho de mercado que se ajuste a los gustos y preferencias de tus productos o servicios. 

Supongamos que quieres poner un restaurante de comida china, pero ves que a tu alrededor ya hay restaurantes de comida china. Entonces te tocará pensar en una filosofía diferente. Por ejemplo.

  • Buscar nuevos sabores que llamen la atención a los comensales
  • Investigar el funcionamiento de los sentidos del ser humano y como puedes persuadirlos
  • Una nueva manera eficiente de atención y servicio al consumidor
  • Reacción inmediata
  • Una manera suspicaz de vender
  • Etc.

Lo importante de todo esto, es que no te quedes con la creencia de que ya no hay nada por inventar. Todo depende de ti. Recuerda que somos nuestras creencias, y dichas creencias determinan lo que podemos ser.

Si te gusto esta información, comparte con tus amigos, parientes, emprendedores que quieren mejorar sus estrategias de emprendimiento, marketing y ventas.

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junio 17, 2025

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José Baylon

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Apasionado por el crecimiento y el aprendizaje. Compartiendo herramientas para que alcances tus metas.

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